No estás acaso en donde querías estar, no sos lo suficientemente consciente de que cuando quieras seguir trepando lo vas a lograr.
No nos ahoga en verdad que los demás duden de nuestra capacidad, nos asesina la duda que depositamos en nosotros/as.
Cuando empiezas a confiar, cuando logras comprender que puedes llegar a iluminar el camino que no te dirige a ningún otro sitio que aquí y ahora mismo, cuando entiendes que no hay una meta y que cada paso es una hermosa oportunidad para aprender, quererse y querer, es cuando alcanzas la eterna felicidad.
Es cierto, lo voy a empezar a pensar más seguido :) Lindísimo texto, coli :)
ResponderEliminargracias :)
Eliminar