Me he dado cuenta que aprendí a desarrollar la manera de encontrar cosas que me diviertan en momentos que son bastante tediosos, como por ejemplo un viaje largo de bus sin libro y sin música.
Lo curioso es que el desarrollo de esta, si se puede llamar, habilidad se da con cosas que en el "común" de la gente seguramente no sean tan divertidas, en fin, a mi me divierten y es lo que importa.
La situación se dio en un 195 con destino al cerro. El ómnibus venía bastante lleno, con poca gente parada pero la totalidad de los asientos ocupados a excepción de tres que se encontraban bien al fondo, incluso uno daba contra la ventanilla, en el lunfardo de bondis son los denominados "asientos tentadores".
Pero la realidad era esta: residía en uno, el que estaba junto a la ventana, un vómito de tamañas proporciones que salpicaba a los otros dos de al lado y cual catarata de asquerosidad volcaba su esplendor en el suelo. Situación lógica que le daba la razón a cualquier cristiano/a a elegir cualquier lugar menos esos para ubicarse.
Claro que, y acá viene lo divertido para mi cumpliendo el papel de observador de una obra brutal de espectáculo tragicómico, las personas que iban abordando el bondi no se enteraban de esa realidad hasta no llegar a presenciar de cerca aquella cosa que yacía impune en aquellos asientos.
Entonces se daba la siguiente rutina: caras de "huu viene lleno", mirada al fondo "opa, allá hay unos asientos libres", sonrisa sobradora "al final ligo asiento y todo", desfile cuasi de pasarela "se ve que se bajó alguien y nadie se avivó que quedaron libres", llegada a la escena del crimen... cara en plena metamorfosis llegando al gesto de "puagg" y culminando en un "claro, era muy bueno para ser cierto" media vuelta y "me voy mas para allá"
Así se fueron suscitando similares reacciones con los diferentes rostros de todas las personas que subían y hacían de mi viaje uno mucho mas ameno.
Lo que me divertí en ese bondi no tenía nombre, ahora lo tiene junto a unas lineas en un blog.
PD: a vos, pibe/a, señor/a que tuvo ese malestar, espero que se encuentre mucho mejor y que pese al mal e incómodo momento que habrá tenido que pasar, quiero que sepa que hizo feliz a otra persona con su vómito.





